miércoles, 25 de noviembre de 2015

Semana 16: Desbrumitilizador

¿Un qué?
-Buenas tardes.
-Buenas tardes niño, ¿en qué puedo servirte?
-Me vende un desbrumitilizador, color negro, por favor.
-¿Un qué?
-Un desbrumitilizador.
-Creo que estás equivocado, acá no vendemos eso.
- ¿Ésta no es la sección de herramientas?
-Si, efectivamente, pero no existe esa herramienta.
-¡¡¡Cómo que no!!!! Todos deberían tener una, hacer miles… millones.
-En serio, no sé cuál es esa herramienta.
Era el vigésimo intento de Federico de hallar un desbrumitilizador en la ciudad, había preguntado en las farmacias, en las ferreterías, en los almacenes de cadena y en los centros especializados de herramientas… nada de nada. Era tan obvio, tener un desbrumitilizador en casa debería ser una obligación: se necesitaba en los restaurantes, en los colegios, en los grupos de amigos, con la novia, en los cines, en los centros comerciales, en la cena con los padres, en TODO ladoooooo.
-Niño, tal vez quieras hacer un dibujo de la herramienta que buscas y decirme para qué sirve. 
-¡¡¡¡Por favor, señor!!!! Es tan obvio, un desbrumitilizador, como  la palabra lo indica sirve para desbrumitilizar a las personas de la brumitilización en la que andan.
-Pues, obviamente no sé qué es brumiti… cosa esa que dices.
Sale Federico el almacén con la cabeza agachada y con tristeza en su mirada, qué nadie sabía qué era cuando una persona estaba brumitilizada?!!  Era tan evidente, en su casa estaban brumitilizados su mamá, su papá y su hermana mayor, la pequeña Danna se salvaba aún de este mal. En su colegio, había visto uno que otro docente y en el transporte público, en el restaurante, en las calles, en los centros comerciales era una plaga…
Pensó en explicarle al empleado qué era y cómo se evidenciaba, para lo cual, llevó unos dibujos en su agenda, dibujó las acciones que realizaban las personas brumitilizadas, la descripción de la palabra y regresó al almacén.
Cuando el empleado vio las imágenes soltó la carcajada… y miró a Federico con inocencia. Él le preguntó si con estos dibujos podía definir lo que era brumitilizarse, el empleado asintió y le dijo:
Querido niño, aún no han inventado el artefacto que logre desbrumitilizar a las personas, si quieres puedes diseñarlo.  
¡Oh! - Federico, escuchó la idea y le gustó.
Brumitilizarse es estar BRUtamente UTILIZAdo por la tecnología, a tal punto de no vivir la vida con la emoción de la realidad.

Federico a la semana regresó con una caja, en la cual tenía el desbrumitilizador, el empleado la vio y le gustó mucho, tanto que ya existen en el mercado varios prototipos y vienen en varios colores. Acá te dejamos el dibujo del producto, espero que te sirva la idea de Federico, y logres DESBRUMITILIZAR todos los brumitilizados que andan por ahí.

Elaboró
Martha Arévalo Acero

1 comentario: