lunes, 23 de noviembre de 2015

Pedagogía Poética: Carta en el futuro

Bogotá; 15 de Noviembre

Querido yo del futuro:

Es gratificante dedicar un tiempo a ti, en pensar que será de nuestros ideales; si lo que dejó nuestro pasado coincidirá con algunos sucesos de nuestro futuro yo; es difícil pensar si el deleitar de mis rituales hará parte de un mejor porvenir.

Hoy, cuando sentada en mi sillón de estudio, pienso si tu mi futuro, seguirás aguardando mis huellas dejadas por muchos años, si mi memoria recordará las miles de promesas hechas para los años venideros, si mis emociones estarán intactas o si de lo contrario recordaré con murmullos los días de incertidumbre de no saber qué será de mí en unos años.
 
 Exprésame si mis manos volverán a rozar los espacios que habitamos juntos; te preguntarás si nuestros recuerdos se encontraran algún día para evocar momentos que fueron inexplicables, y que tú, mi futuro verás los frutos de tantos sacrificios acumulados por las circunstancias de la vida placentera; en las que tú, mi presente y tú mi futuro encontraras respuesta a infinitas inquietudes.

Cuéntame si las cosas que conversamos están presentes, cuéntame de aquello que has olvidado; dime si volviste a pasar por las calles empedradas del pueblo; donde un día quedo, un lejano recuerdo que se apodera de los sentimientos más profundos de mi corazón; descríbeme si aquella casa grande rodeada de majestuosos arboles permanece en pie, si las bellas flores del jardín de mi madre siguen atrayendo abejas que hacen de este lugar un remanso de amor.

Dime si mi cuerpo hará parte de mi alma; háblame si contaré con amigos; háblame si la humanidad opresora devánese en su lucha; cuéntame si el sol sigue apareciendo en el infinito cielo azul; susúrrame al oído el melodioso sonido de las aves en el azul profundo del mar; dime si las estrellas brillan con la fuerza eterna de la noche; cuéntame si mi madre curará sus cicatrices dejadas por el sufrir de su vida.

Recítame una poesía, de esas que solían aflorar mis emociones más profundas, muéstrame el camino para lograr las metas que siempre tengo escritas en ese libro rosa que solo tú y yo conocemos.

Finalmente, quiero que acompañes mis pasos en el presente y que no permitas arrepentimientos en mi futuro.

Cordialmente

Elizabeth García Suárez

2 comentarios:

  1. Esta carta me lleva a la pregunta constante de ¿que vamos a hacer mañana, distinto a lo que hemos hecho hasta hoy?; y es que muchos de nosotros nos emocionamos tanto como su autora; que nos motiva a pensar que hay un futuro incierto que no conocemos pero que cada uno construirnos día a día a lo largo de nuestra existencia

    ResponderEliminar